Recordarás cuánto de busque y me mantenía presente, pero tú nunca supiste llamarme por mi nombre en mensajes ni preguntaste sobre mi, lo que me reconforta es que jamás nos conocimos en persona, pero no sabes cuánto anhelaba que eso ocurriera, son embargo, en esta etapa de mi vida mi cabeza sonrepiensa mucho y me mortifica con el pensamiento de que no soy suficiente para ti ni para nadie. Espero algún día encontrarte, de casualidad y nada forzado. Hasta pronto.